top of page

¿Quién inventó el amor? ¿De dónde nace el amor?

  • Foto del escritor: vozalamanecer
    vozalamanecer
  • hace 4 días
  • 4 Min. de lectura
“¿Quién inventó el amor? Hoy volvemos al origen… y al Autor del amor.”
“¿Quién inventó el amor? Hoy volvemos al origen… y al Autor del amor.”

Hace tiempo vengo meditando en una palabra que se repite por todas partes: amor. Y precisamente por repetirse tanto, se ha vuelto común usarla para todo: “amo las pastas”, “amo esto”, “amo aquello”… hasta que, sin darnos cuenta, la palabra se vacía.

En febrero la palabra "amor" se lee y escucha por todas partes. Y si te gusta la fecha, no es malo. Pero como creyentes, si vamos a celebrar el amor, debemos hacernos una pregunta seria:

¿Sabes dónde nace el amor? ¿Sabes quién es su Autor?

Porque si no volvemos al origen, terminamos celebrando un amor que promete mucho… y deja vacío.

Este mes vamos a conversar del verdadero amor, y este primer devocional es el fundamento: cuál amor vamos a celebrar.

Lectura bíblica

  • Génesis 1:27 — “Y creó Dios al hombre…”

  • Génesis 2:18 — “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo…”

  • 1 Juan 4:8 — “El que no ama, no ha conocido a Dios…”

  • 1 Juan 4:19 — “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero…”

Verdad central El amor no lo inventó la cultura. El amor tiene Autor: Dios.

Y si el amor viene de Dios, entonces el amor verdadero tiene naturaleza, orden y propósito. La Palabra de Dios es el norte: ahí se ancla esta conclusión.

El origen del amor: Dios

La Escritura no presenta el amor como una emoción humana que aparece y desaparece. Presenta una verdad mayor: Dios es amor. Eso significa que el amor verdadero nace en Él, no en una temporada, no en un impulso, no en lo que hoy “se siente”.

Y la Palabra también lo deja claro: nosotros amamos porque Él nos amó primero. El amor verdadero no empieza cuando alguien nos elige; empieza en Dios, que toma la iniciativa. Cuando el amor se separa de Dios, puede sonar bonito y sentirse intenso… pero se deforma. Porque el amor verdadero no solo se siente: también ordena, guía y transforma.

Creación y diseño: fuimos hechos con intención

Génesis declara que no somos producto del azar: Dios creó, y nos creó a su imagen. Eso afirma algo profundo: la vida tiene sentido, y el amor también tiene dirección.

Dios mismo dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo: fuimos diseñados para relación, pero no para cualquier relación ni de cualquier manera. Y Isaías lo afirma con peso: fuimos creados para su gloria (Isaías 43:7).

Eso significa que el amor verdadero no existe para desordenarnos ni para consumirnos, sino para alinearnos con Dios: para amar con verdad, pureza y propósito. Dos ofertas: el amor de Dios vs el "amor" del mundo

Aquí febrero se pone serio: ¿qué amor estás celebrando? Porque no todo lo que se siente “amor” lo es; y no todo lo que el mundo llama amor produce vida.

 El amor que ofrece Dios…

  • Nace de quién Él es, no de tu desempeño.

  • Es firme y santo: te ama, pero también te forma.

  • Da vida y orden: limpia, sana, corrige, restaura.

  • Libera: no te usa, no te compra, no te manipula.

  • Permanece: no se apaga cuando fallas; te llama a volver.

El "amor" que ofrece el mundo…

  • Nace del interés: "te amo si me haces sentir".

  • Es inestable: hoy sí, mañana no; depende del momento.

  • Confunde amor con deseo o necesidad: lo pasional se disfraza de "verdad".

  • Se vuelve control: celos, presión, exigencia, castigo emocional.

  • Deja vacío: promete plenitud, pero cobra paz.

 Acción práctica (5 minutos)

  1. Escribe: He llamado amor a…  y completa con honestidad (una frase).

  2. Luego escribe: El amor verdadero se parece a… y completa usando la lista del amor de Dios.

  3. Haz hoy un acto de amor: verdad + honra + servicio (algo concreto).

Preguntas para reflexionar

  1. ¿Qué definición de amor me ha formado más: la Palabra o lo que he vivido?

  2. ¿Dónde he confundido amor con deseo, necesidad o costumbre?

  3. ¿Qué “amor” me está acercando a Dios… y cuál me está alejando de Él?

  4. ¿Qué debo rendir hoy para amar con el orden y el propósito de Dios?

Oración

Padre, hoy me detengo delante de Ti con humildad. Reconozco que muchas veces he celebrado un amor equivocado: un amor sin fundamento, sin verdad, sin santidad; un amor que se alimenta de lo sensual, de lo confuso, de lo pasional, y lo llama “normal”. Perdóname si he rendido tributo a un concepto de amor que no nace de Ti; si he justificado pecado en el nombre del amor; si el miedo, la necesidad o el orgullo han definido mi manera de amar.

A partir de hoy, redefino mi concepto: entiendo que el amor verdadero viene de Ti. Tú eres el Autor del amor. Ordena mi corazón, limpia mis motivaciones, rompe mis engaños, y enséñame a amar como Tú amas: con verdad, con pureza, con entrega y con propósito. Que este mes yo no celebre una imitación del amor, sino el amor verdadero: el tuyo. En el nombre de Jesús. Amén.

 
 
bottom of page