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Adiós 2025

  • Foto del escritor: Lidia Montero
    Lidia Montero
  • 31 dic 2025
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 1 ene

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.”(Efesios 4:22-24)


Un 31 de diciembre con cuaderno en mano

Hoy es 31 de diciembre de 2025, último día de este año tan diferente para unos, tan bueno para otros y tan lleno de situaciones tristes para otros.

Día con matices melancólicos, con sentido para algunos y sin tanto brillo para otros.

Yo tomé un cuaderno y un lápiz y me puse a meditar en el año.

Debo decir que hay muchas cosas de este año que no me han gustado, y muchas cosas de mí que me han gustado todavía menos.

Como cada cierre de año, intenté ponerme metas espirituales y otras no tan espirituales, pero siempre con la idea de que cada año sea evaluativo. En medio de eso, me encontré escuchando una prédica con este pasaje de Efesios 4:22-24… y se me clavó en el corazón. Cuando eso pasa, sé que Dios me quiere decir algo. Para mí, esta es la palabra perfecta para cerrar este 2025.


1. “Despojaos del viejo hombre”: lo que no quiero llevar al 2026

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos…”

¿Quién hoy no quiere despojarse de dolores, hábitos, conductas y cosas que nos pesan en el corazón y no le hacen gracia a Dios?

  • ¿Pecado?

  • ¿Pereza?

  • ¿Apatía espiritual?

  • ¿Reacciones que nos avergüenzan?

Son tantas cosas feas y dañinas que, si tomáramos una decisión con convicción, no las pasaríamos al 1.º de enero. Es más, ahora mismo, meditándolas, quisiéramos despojarlas para siempre.

Te invito a que esto no sea solo una lectura: Toma tu cuaderno y haz una lista de aquello de lo que quieres despojarte:

  • Lo que pesa en el alma.

  • Lo que trae consecuencias eternas.

  • Lo que quizás no es “pecado escandaloso”, pero te contamina, te daña, te carcome.

Hoy despide a ese “ser viejo” que está viciado de deseos dañinos. Es solo una decisión… pero una decisión muy seria.


2. “Renovaos en el espíritu de vuestra mente”: el campo de batalla

“y renovaos en el espíritu de vuestra mente…”

Aquí empieza el cambio verdadero. Ya desechaste, ya soltaste… ahora toca nutrir el campo de batalla: la mente.

Renovar la mente es empezar a pensar como alguien a quien Dios ya le dio una nueva identidad. Es creer que merecemos vivir de acuerdo a lo que Dios ha diseñado y establecido desde el inicio para nosotros.

No es fácil, pero tampoco imposible. Solo que lo viejo va a querer regresar una y otra vez, y tendremos que:

  • Leer la Palabra,

  • buscar a Dios,

  • tener tiempos con Él,

  • y ser INTENCIONALES.

El Señor nos dará su gracia, pero la decisión debe ser nuestra, sin vacilar.

La Palabra es esa espada de dos filos, es roca que rompe la piedra. Eso sale del mismo Dios, no de mí. Por eso, para entrar al 2026, una de las mejores resoluciones es esta: “Señor, ayúdame a renovar el espíritu de mi mente contigo y por tu Palabra”.


3. “Vestíos del nuevo hombre”: la mudada del 1.º de enero

“y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

Este versículo me cautivó.

No sé si en tu país se acostumbra a ponerse ropa nueva el 1.º de enero. En mi casa, aunque éramos muy pobres económicamente, casi siempre una de las “mudadas nuevas” era la del 1.º de enero.

Pensando en esto mientras hacía este pequeño mensaje para mí misma, sentí que el Señor me ayudaba a decidir qué me voy a poner este 1.º de enero:

  • Me vestiré de esa nueva persona.

  • Con mi identidad en Cristo.

  • Con un carácter que refleje que le pertenezco.

  • Con nuevos propósitos y metas basados en Él.

No quiero pensar en el glamour, ni en si un par de zapatos encaja con la ropa. Hoy quiero llevar en mi mochila la ropa espiritual que, a partir de mañana, quiero usar:

  • Verdad en lugar de mentira.

  • Humildad en lugar de orgullo.

  • Obediencia en lugar de excusas.

  • Fe en lugar de puro cálculo humano.


Gratitud por lo que fue, entrega de lo que viene

Que este mensaje te anime a despedir con gratitud el 2025:

  • Con conciencia de lo bueno y lo malo.

  • Con claridad de lo que sí debes llevar y lo que debes dejar.

  • Con valentía para pedirle a Dios que, a partir de este 1.º de enero, te dé gracia para transformar tu pensamiento y “mudarte” con su carácter y con esas piezas fundamentales que están en su Palabra.


Oración:

Gracias, Dios, por este 2025. Gracias por estar siempre ahí, aun cuando no podía verte ni oírte. Gracias por ser fiel aun cuando yo no lo he sido siempre. Gracias porque tu amor nunca faltó y tus misericordias fueron los signos de supervivencia en un mundo que ha ido cambiando tanto.

Muchas cosas quisiera pedirte y necesito pero hay una que es prioridad: “Ven conmigo y con los míos en cada segundo de este 2026”.Ayúdame a ir vestida de una manera que hable bien de Ti y de lo que has hecho en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.

 
 
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