top of page

La mezcla peligrosa: sincretismo en el corazón

  • Foto del escritor: Lidia Montero
    Lidia Montero
  • 13 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Lectura bíblica sugerida: Éxodo 32:4–6; Mateo 4:9–10


Versículo clave:

«Mañana será fiesta para Jehová.» (Éxodo 32:5)


Reflexión:

Aarón no dijo: “Mañana será fiesta para el becerro”. No. Dijo: “Fiesta para Jehová”… delante del becerro. Eso es sincretismo en su forma más clara: mezclar la adoración al Dios verdadero con formas, prácticas y pensamientos que no vienen de Él.

El sincretismo no suele ser frontal, es sutil. No dice: “Abandona a Dios”, sino: “Agrégale algo más”. Un poquito de humanismo, un poco de filosofía de moda, un poco de autoexaltación, un poco de “tú puedes solo”, un poco de relativismo moral… y todo eso envuelto en lenguaje cristiano.

En nuestras congregaciones y en nuestra vida personal puede verse así: mensajes centrados más en el potencial humano que en la gracia de Dios; tolerancia con lo que la Palabra llama pecado; consejos que suenan hermosos pero borran la necesidad de arrepentimiento; “espiritualidad” que no pasa por la cruz.

El peligro es que muchas frases suenan bonitas, motivadoras, “positivas”, pero al analizarlas, nos damos cuenta de que exaltan más al hombre que al Señor. Y cuando el hombre se sienta en el centro, Jesús es desplazado del lugar que solo Él merece.

Jesús fue tajante con el diablo: «Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás» (Mt 4:10). No hay coalición de adversarios, no hay mezcla posible: o Él es el Señor, o algo más lo está ocupando.


Reflexión para hoy:

No todo lo que menciona a “Dios” viene de Dios. Necesitamos discernimiento para filtrar qué estamos dejando entrar a nuestro corazón, qué contenido consumimos, qué mensajes repetimos y compartimos.


Preguntas para profundizar:

  1. ¿Has descubierto frases, libros o mensajes que suenan lindos, pero que al analizarlos bien no son coherentes con la Palabra de Dios? ¿Qué te hicieron notar?

  2. ¿Qué ajustes necesitas hacer en lo que escuchas, lees o compartes para que tu corazón no viva en mezcla, sino en una devoción más pura al Señor?

bottom of page