top of page

Engañoso es el corazón y perverso...¿quién lo conocerá?

Foto del escritor: vozalamanecer
vozalamanecer
hace 11 horas
3 min de lectura

Pasaje base

Jeremías 17:5–10


Lectura bíblica

Lectura sugerida: Jeremías 17:5–10


Versículo clave:

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” - Jeremías 17:9


Lecturas de apoyo:

  • Proverbios 28:13

  • 1 Juan 1:7


Verdad central

Nuestro corazón no es una guía confiable; necesitamos volvernos a Dios con sinceridad para que Él limpie, transforme y regenere lo que nosotros no podemos cambiar con fuerza de voluntad.


Reflexión

El corazón del ser humano es engañoso y vacilante, y nos puede hacer pasar malos momentos porque es muy fluctuante o cambiante, y nosotros no lo podemos controlar, aunque a veces creemos que lo hacemos.

Una versión define al corazón como desesperadamente corrupto.

Es que el centro de nuestra vida está en el corazón, pero no me refiero al órgano físico que bombea la sangre y que mantiene vivo al organismo, sino al centro de las emociones, pensamientos, deseos y decisiones de la vida.

Esto significa que el ser humano es muy fluctuante y cambiante, pues un día dice una cosa y unos días después dice otra, y sus motivaciones cambian con mucha frecuencia.

De modo que el corazón como nuestro centro interior no es de fiar.

Si nuestro corazón es así de poco fiable, debemos considerar poner a dirigir las decisiones a alguien que sea veraz y digno de confianza, que no mienta ni se mude de criterio, y esa persona es Dios.

Necesitamos ser conscientes de que debemos apuntar al interior y no a lo externo.

Jesús, cuando inicia su ministerio, nos habla de arrepentirnos de nuestro pecado, pues es lo que necesitamos, pues eso mismo es lo que hay ahí.

Nuestro corazón debe estar limpio y no lo podemos limpiar nosotros con nada, pues no es con fuerza de voluntad ni con religiosidad.

Necesitamos confesar nuestro pecado a Dios para que sea limpio y esté siendo transformado y regenerado.

Debemos eliminar las excusas, pues no es un comportamiento externo lo que debe cambiar, sino que lo que Dios quiere es transformarnos.

No se trata de “portarse bien”, sino de que se noten en nuestra conducta y acciones diarias el arrepentimiento que ha producido Dios al limpiarnos y darnos la oportunidad de volver a empezar.

Jeremías nos advierte del peligro de confiar en criterios humanos y en lo cambiante del corazón humano.

La solución de Dios a nuestro problema espiritual es la confesión de nuestros pecados.

Hagámoslo con sinceridad y volvámonos a Él.


Acción práctica

5–10 minutos

Haz una revisión sincera delante de Dios, no desde la culpa, sino desde el deseo de ser transformado.

  1. Observa: escribe una emoción, pensamiento o deseo que últimamente ha estado dirigiendo tus decisiones.

  2. Compara: pregúntate si eso está alineado con la Palabra de Dios o si nace de un corazón cambiante.

  3. Confiesa: habla con Dios sin excusas y pídele que limpie lo que tú no puedes limpiar por fuerza de voluntad.


Preguntas para reflexionar

  1. ¿En qué momentos notas que tu corazón cambia según las circunstancias?

  2. ¿Qué decisiones has tomado más por emoción que por dirección de Dios?

  3. ¿Qué excusas has usado para justificar algo que Dios quiere transformar?

  4. ¿Por qué no basta con “portarse bien” si el corazón no ha sido limpiado?

  5. ¿Qué pecado, actitud o motivación necesitas confesar hoy con sinceridad delante del Señor?


Oración

Señor, hoy reconozco que mi corazón no siempre es confiable. Muchas veces mis emociones, pensamientos y deseos cambian, y yo mismo no logro entender lo que hay dentro de mí. Perdóname por confiar más en mis criterios que en tu Palabra. Limpia mi corazón, Señor. Quita mis excusas, mis justificaciones y todo aquello que me aleja de Ti. No quiero solo portarme bien por fuera; quiero ser transformado por dentro. Ayúdame a confesar con sinceridad y a volverme a Ti de todo corazón. En el nombre de Jesús. Amén.


Encuentra más devocionales y adquiere el ebook en vozalamanecer.com.

Entradas recientes

Ver todo
Destronando el ego

Pasaje base Evangelio de Juan 3:30 Lectura bíblica Lectura sugerida: Juan 3:30 Versículo clave: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” - Juan 3:30 Verdad central El ego quiere dirigir y tom

 
 
Serie #1 - ¡Quiero un cambio!

En busca de un arrepentimiento genuino El arrepentimiento es, para todo aquel que busca a Dios, el inicio y la llave que abre no solo las puertas a una relación cercana y de compañerismo con Dios, sin

 
 
bottom of page